El Nou Cents

Cocina elaborada de autor en el centro de Mataró

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La comida exquisita, optamos por el menú de temporada que consistía en varias degustaciones de la carta. El local es precioso, aunque no puedes verlo desde la calle y el trato recibido fue excelente. No es barato, aunque está dentro de los tramos normales en los restaurantes de esta categoría

Sin duda la mejor opción para una cena romántica o una comida de negocios. Buena relación calidad precio, sin duda volveremos!!!

“Fidelidad con el producto,pocas sutilezas, familiar y honesto”

5 de 5 estrellas Opinión escrita el 22 septiembre 2014
Ya habíamos estado antes, sigue la línea de cuidar el producto y su elaboración, posiblemente falta algún detalle, pero igual que en cualquier otro lugar, la carta de vinos es corta, pero tampoco vas a beberlos todos, y los que proponen son correctos, el precio es algo caro, pero ya sabemos que la artesanía requiere tiempo, muy recomendable, para un encuentro romántico y sin prisas.

Visitado el septiembre de 2014
3 de 5 estrellas Relación calidad-precio
4 de 5 estrellas Ambiente
5 de 5 estrellas Servicio
5 de 5 estrellas Comida

Se supone que un menú de temporada es variable, pero también se supone que el menú que aparece en la puerta del restaurante es del día, de hecho dos decidimos pedir menú y otro carta teniendo en cuenta lo que aparecía en la entrada. Pues no, se trata de un menú sorpresa.

La comida en general estaba bien ejecutada y presentada, nada especial,otros platos como los galets rellenos de la carta los recordaré como de los peores platos que he probado. No consiguieron llevar a la mesa ningún plato caliente y eso que estábamos 5 comensales en todo el restaurante.

Por otra parte, no son muy conscientes de la importancia del tema de la alergia, a pesar de advertir al entrar que uno de los comensales era alérgico a los frutos secos y a muchas frutas, la información o se perdió o llegó incompleta. Uno de los platos que tuvimos que devolver  llevaba sésamos y pepitas de girasol, porque en la cocina decidieron (qué peligro!) en contra de lo que opinan los alergólogos que las semillas no eran frutos secos.Otro de los platos llevaba naranja, por suerte no es alérgica a la naranja pero habíamos advertido de evitar las frutas.

A esas alturas ya no estábamos cómodos y decidimos marcharnos lo antes posible a tomar el café en otro sitio, no obstante nos "obsequiaron" con unos petits fours que agradecimos tontamente porque nos los cobraron.

Total esta fue la cara experiencia de un día, mal día tal vez, pero que no repetiré.

es un lugar ideal para celebrar algo en plan tranquilo e intimo ,porque la verdad es que siempre hay poca gente , pero la calidad y variedad de la comida , está muy bien , aun que el precio es elevado

 

Ya habíamos estado antes, sigue la línea de cuidar el producto y su elaboración, posiblemente falta algún detalle, pero igual que en cualquier otro lugar, la carta de vinos es corta, pero tampoco vas a beberlos todos, y los que proponen son correctos, el precio es algo caro, pero ya sabemos que la artesanía requiere tiempo, muy recomendable, para un encuentro romántico y sin prisas.

Unos de los pocos restaurantes con clase, familiar y comida espectacular, esta el cocinero y su mujer en la sala, viene muchas veces el marido ( cocinero ) te recomienda lo mejor para disfrutas comiendo o cenando y su mujer es de dulzura fantástica, un local totalmente discreto, estuvimos muy bien y por su puesto que volveremos.

Pequeño restaurante en Mataró, que debería tener al menos 1 estrella Michelín.
Es un pequeño restaurante regentado por el chef, su mujer (sala) y su hija (postres).
Los menús degustación son una maravilla.

Si te guías por su situación y fachada, posiblemente te pase como me pasaba a mí, no llama demasiado la atención (a pesar de las burbujas y la bicicleta).
Cocina de autor, muy elaborada y gustosa. Los erizos rellenos con langosta y gamba y el ravioli de gamba son solo algunas de las sorpresas gastronómicas de su carta. Una colección de vinos que ya quisiera para ellos muchos restaurantes "Michelín", por cierto, bonita carta. La atención por parte de la mujer del chef exquisita, al tanto de la composición de los platos, así como recomendando vinos acordes para la comida. El postre es también digno de mención a parte. Nosotros nos decantamos por el Tiramisú, recomendación de la propietaria. Los postres los elabora su hija, quién también vende a particulares su arte repostera. Nada más que decir que tenía un equilibrio y textura perfecto, un disfrute.

Lugar acogedor y servicio esmerado, el menú de temporada muy bien elaborado y presentado Cocina algo fusion, relación precio calidad algo alto, no es barato, la carta de vinos escasa y como siempre precios altos

 Es un restaurante muy bueno, para una ocasión especial o celebración. Los platos son excelentes. Comimos el ravioli de marisco, erizo, el sotabosc con setas y filete. Las raciones son correctas, no esperéis platos enormes, es un restaurante de autor. Todo está muy bueno, de postre comimos uno de chocolate que estaba increíble también. El vino blanco nos lo recomendaron allí. De precio, barato no es, te puede salir por unos 120 euros la cena para dos personas, depende de lo que pidas. El servicio es muy atento. Es un restaurante de esos que te cogen el abrigo y te lo guardan, que te van rellenando la copa de vino, que te van trayendo diferentes tipos de pan, te cambian los cubiertos, te traen un aperitivo, después del postre te traen unos bombones... En fin, si quieres sorprender a alguien es un sitio ideal. El ambiente es relajado y desconectas totalmente del exterior. Seguro que volveremos, ¡tenemos que probar las gambas con chocolate!