Robert de Nola

El restaurante Robert de Nola se encuentra en Caldes de Montbui, uno de los restaurantes más conocidos y reconocidos del Vallès Oriental, que tiene el origen de su nombre en el cocinero del rey Fernando de Nápoles, autor de libro del Coch ( libro del cocinero), tratado de cocina sobre la que tiene sus fundamentos la cocina mediterránea.

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Comentarios

Carta variada, servicio y local muy buenos.
Buena calidad a un precio aceptable.
Buenas recomendaciones del chef

“Comida excelente, servicio mejorable y demasiado frío (en verano)”  El restaurante tienes buenas vistas y la comida es excelente. Recomiendo los canelones de foie, la sopa de pescado y el 'tap' o coulant de chocolate de postre. Sin embargo, también recomiendo armarse de paciencia, porque tardan mucho en todo -desconozco si es siempre así; solo he ido una vez. En nuestro caso, nos hemos tenido que esperar bastante ya nada más para pedir y después hasta parecía que no nos quisieran cobrar, de tanto que han tardado en traer la cuenta. Otro apunte importante: ¡hace frío! Dicen que el aire condicionado ya está al mínimo, pero para un espacio tan amplio es demasiado. Vale la pena por la comida, ¡eso sí! Si vais en verano, optad por coger un jersey por si acaso y mejor id con la calma. Parafraseando otra crítica anterior: "Un placer para el paladar...".

“Magnifico” He estado varias veces, y cada vez ha resultado mejor la experiencia. La sala, servicio y sobre todo el maitre Josep, es sensacional. Aconsejo encarecidamente visitarlo, y pasar de la carta y dejarse llevar por el maitre. No os arrepentiréis!. Os lo aseguro. Volveré a ir cada vez que sienta el deseo de una buena comida.

 

He visitado este restaurante cada vez que voy a Caldes de Montbui, y sinceramente siempre salgo con un buen sabor de boca. Os lo recomiento sin ninguna duda.

 

Fue una gran elección decidirnos a comer en este restaurante. El local es muy acogedor y las mesas están suficientemente separadas para no molestarse. La comida fue excelente y el trato insuperable. Lo mejor dejarse aconsejar por el servicio. Una experiencia que pronto repetiremos.

Excelente comida en un ambiente inmejorable" Restaurante situado en una zona muy tranquila de Caldes de Monbui y donde es fácil encontrar aparcamiento. Un edificio muy bonito y decoración interior muy cuidada. Un comedor muy amplio, con mesas espaciosas y muy buena separación entre mesas; gozas de bastante intimidad. Carta basada en cocina catalana tradicional con toques de vanguardia. La carta que de por sí es bastante amplia y variada, se complementa con una lista de sugerencias tan larga como la carta. Puedes comer a la carta por 35-45 euros/persona, pero también tienen muchas opciones de tapas o entrantes a compartir que pueden hacer bajar el importe de la cuenta final. El servicio es muy profesional y atento, el jefe de sala es un auténtico crack; solo hay que verlo cuando describe los platos que proponen como sugerencias. Aconsejo elegir platos después de haber escuchado la lista de sugerencias fuera de la carta. Nosotros elegimos 4 tapas a compartir: bombones de tupí con cebolla dulce, farcellet de bledas con jamón y cremoso de queso, farcellet de botifarró y farcellet de espárragos con queso de cabra. Todos los entrantes muy apetitosos y bien elaborados, el mejore el farcellet de bledas. Como segundos pedimos: tataki de atún con fresas y salsa de frutos del bosque (muy buena combinación de sabores) y lomo de ciervo al oporto con parmentier de patatas (carne bien cocinada y de excelente calidad, gran salsa). La carta de postres es bastante original y atractiva, también con sugerencias fuera de carta. Nosotros pedimos dessig de praliné con fresas y flaó ibissenc con helado de turrón y coulis de menta, ambos deliciosos y bien elaborados. Nos obsequieron con unos estupendos petit fours con los cafés. Muy recomendable.

 

Fuimos cuatro personas el sábado día 11. El local es muy amplio y con las mesas muy separadas unas de otras. Además del comedor "principal", hay rinconcitos más "íntimos".
Los platos de la carta muy apetecibles, y de precios ajustados: lo más caro no llega a 20 euros. Muy "cocina mediterránea" de mercado. Pero, lo que te deja asombrado es la cantidad de sugerencias del cheff fuera de carta: recomendaciones de temporada y cercanía a cual más prometedora.
Como era la primera vez, decidimos decantarnos por el menú degustación de 35 euros.
Para empezar, 4 bocados deliciosos: rollito de foie con membrillo, gamba con rebozado de quicos y romesco, calçot rebozado con salsa de frutas del bosque, y torrada de butifarra negra con huevo de codorniz. Para continuar con un canelón de pato con bechamel de manzana espectacular, de gran finura. Luego un plato de pescado: bacalao con una salsa de setas y toques de menta impresionante (imprescindible mojar pan). Plato de carne: meloso de cerdo con higos, acertadísimo, no hacía falta el cuchillo. Primer postre: milhojas de crema de manzana con helado de mandarina, excelente. El segundo postre fue lo más flojito de la comida, demasiado contundente: una especie de dos bloques en triángulo de chocolate negro y blanco. Los cafés correctos, nos trajeron unas cosillas para acompañar los cafés, pero no lo recuerdo...había un heladito... En las fotos lo podréis ver.
Como vino nos dejamos aconsejar y nos pusieron un blanco Viognier de Rosa María Torres: nos gustó mucho.
El servicio perfecto: sin esperas, muy atentos.
El precio muy muy ajustado.
Por decir algo que no se ajusta a la excelencia: están de obras y hay algo de polvo en algún rincón. Yo cambiaría el vestuario del maître y el de los camareros. Y usaría tronas de Ikea, por ejemplo (íbamos con una niña pequeña y la "trona" desentonaba claramente con la calidad del testaurante).
Volveremos, por supuesto.


Muy satisfecho de la cena musical que se puede disfrutar un jueves noche de cada mes, íntima, cálida y con una comida excelente.

 

Llevamos años viniendo cada vez que tenemos libre, no hay palabras para describir tanto la calidad, la compañía y aunque parezca mentira el precio, probarlo, os sorprendan, como consejo, pedir al Josep que os oriente

 

Comimos de fábula y el trato es genial. Totalmente recomendable. El buey a la piedra estaba espectacular. Buenisimos los buñuelos de bacalao, nosotros seguro que repetimos

 

 

Tenía pendiente la visita a este restaurante desde hacía tiempo y fui hace un par de semanas con unos amigos.

Nos miramos la carta y estábamos con muchas dudas porque todo tenía buena pinta. Cuando vinieron a tomarnos nota nos dijeron otra lista larguísima de platos fuera de carta a escoger. Acabamos cogiendo 3 platos de alcachofas porque estan de temporada y croquetas. Y nos aconsejaron el vino tinto montsant Pater, con una tirada de pocos miles de botellas anuales. Los platos de alcachofa eran una tosta con butifarra negra con alcachofa y un huevo escalfado encima, alcachofas rellenas de brandada gratinada y alcachofas guisadas con mongetes y calamar. Todos buenísimos, hechos con mimo y muy sabrosos. Las croquetas eran una grande de cocido para cada uno y un plato de croquetitas de jamón que se comían como pipas. Buenísimas. Y el vino suave y agradable en boca, con el nivel alcohólico un poco alto.

De segundo pedimos ciervo a la piedra, filet de bou con queso de cabra y salsa al oporto, y unos canelones de marisco. Los canelones eran sabrosos y nada pesados. Y el filet de bou increíble, al principio no acababa de ver la combinación de sabores pero era perfecta. La carne muy tierna y muy bueno todo el conjunto.

De postre pedí unas trufas de chocolate que me aconsejó la camarera. Espectaculares! Las recomiendo. Y después del café nos trajeron unos petit fours y dos tipos de vino dulce diferente.

Salimos más que satisfechos tres personas por menos de 150€. Tratan con mucho mimo sus productos, te hablan con tanto cariño de todo que te dan ganas de pedir todos los platos. Da gusto ir a un restaurante así.

Recomendable 100%

 

Siempre que tenemos algo que celebrar, vamos al Robert de Nola. La bodega es muy buena, con muchas opciones y con muy buenaa recomendaciones siempre. Muchos platos del día y de temporada y caprichos para picar. La carne a la piedra o el pescado con salsa de setas, sublimes. Los postres, un auténtico placer. El último día probé un praliné...

Opinión escrita el 22 diciembre 2014

No es necesario abrir la carta, si haceis caso a las sugerencias del chef disfrutareis de una estupenda cocina. Excelente relación calidad/precio!!!

Estuvimos cenando hace una semana en este lugar y nos sorprendió en todos los sentidos. El Ambiente envolvente con música suave de fondo. El servicio muy atento , amable y profesional.
Nos dejamos aconsejar y fue un auténtico banquete. Una mezcla perfecta de cocina de mercado y vanguardista. Platos innovadores con un exquisito gusto para mezclar ingredientes y combinar sabores. Cada vez que decidíamos que un plato era el mejor, sacaban otro que lo mejoraba. La verdad, una de las mejores comidas que he probado en un restaurante. Ah, y a un precio increíble. Repetiremos seguro!!

 

La comida muy buena. Platos elaborados con productos de proximidad y lo comido realmente bueno.
Aunque tuvimos retraso a la hora de tomar nota luego fue compensado con un trato muy bueno.
Relación calidad precio buena.
Un buen sitio para comer.

Hemos ido varias veces a comer. La calidad y la atención están siempre latentes. Tanto su menú degustación como la carta son buenas opciones: tienen mucha variedad, con productos de temporada.
El jefe de sala, Josep, es sensacional: con sus explicaciones y sugerencias transmite su buen hacer y su absoluta devoción por lo que hace. El año pasado hicimos una celebración en la sala de arriba y su colaboración fue destacable; desde aquí aprovecho para felicitarle.
Como puntos a mejorar: el humo de los filetes a la piedra queda impregnado en la ropa y hay vidrieras resquebrajadas.

Empezando por las vistas exteriores del Farell y luego sus interiores sabes que va a ser una gran noche. Un sitio tranquilo, con clase, nivel de cocina sublime y sobretodo Josep (Pep para los amigos) dejaros llevar por sus recomendaciones y sobretodo el filete de buey a la piedra, el mejor. Ir sin prisas, y de verdad sera una gran experiencia, precios recomendables por el alto nivel de cocina

Hicimos el menú degustación, que fue de menos a mas, lo entrantes normales... El pescado bueno y la carne muy buena...el postre simplemente bien. Tardaron bastante en servirnos...pero se debía a un problema con el personal que es entendible...no es barato, pero la comida en general muy buena.

Sin dudarlo el mejor restáurante, tanto por los productos servidos como el xef Josep. Un consejo hay que dejarse aconsejar por Josep tanto en la comida como el vino. No os defraudara.

Me encanta ir a este restaurante porque siempre es un acierto. Disfruto mucho comiendo. Tienen una carta que está muy bien, pero siempre espero a que lleguen a tomar nota porque te ofrecen todo lo que hay de temporada: salsas, frutas, setas, carne... Además te dan la opción de hacer medias raciones para que puedas probar un poco de todo. He ido en pareja y en familia y siempre he salido contenta.

Estuvimos celebrando nuestro aniversario mi marido y yo y fue espectacular!! Nos ofrecieron el menú degustación y fue un total acierto, a cada plato más elaborado. Por ejemplo el bacalao con all i oli de pera buenísimo. Además al final dos postres muy muy buenos y diferentes. Cocina de autor con mucho mimo. Y el restaurante elegante y tranquilo para una cenita romántica. Seguro que repetiremos y esta vez a la carta para ir probando todos los platos.

 

Un lloc molt tranquil i acollidor,amb un menu degustacio espectacular per no parlar de un extensa carta de vins,un locar per repetir sense cap dubte!!!

 Personal atento desde el momento en que cruzas la puerta, a destacar la exquistez de los platos y la explicación por parte del maitre con referencias a recetas de siglos pasados y citas sobre el libro del cock. Local cálido ambientado con gusto. Volveremos.

 Cocina de mercado elaborada . Los platos fuera de la carta son muy recomendables. Personal muy amable y atento. El hombre que toma nota te aconseja muy bien, tanto en la comida como en los vinos. Los postres , buenísimos. El local está bien, pero podrían sacarle mucho más partido.

Fuimos a celebrar nuestro aniversario y no pudo ser mejor, la comida buenísima, el sitio muy tranquilo y la luz tenue da un aire romántico, para una cena en pareja es ideal. Repetimos seguro